Consejos para un amigo que va a Venecia por primera vez

Hace unos años pasé seis meses viviendo sola en Venecia. Fue mi Erasmus y escogí Venecia porque sabía que en el futuro no volvería a tener la oportunidad de vivir en la laguna sin renunciar a demasiadas cosas. No me equivoqué.

Fueron tiempos duros, un invierno muy frío en el que me sentí más sola de lo que nunca me había sentido, pero eso no me impidió llegar a conocer la ciudad como la palma de mi mano.

Soy una persona sin sentido de la orientación y eso, en Venecia, es más bien una bendición. La ciudad es un laberinto en el que la única manera de encontrarse es saberse sus calles de memoria. Para alguien acostumbrado a orientarse puede ser muy frustrante ver cómo norte y sur, este y oeste dejan de tener sentido en cuanto doblas un recodo. Yo llegué a memorizar muchas de sus calles, a aprender atajos y encontrar recovecos de piedra que solo la gente de la isla visita. Tuve tiempo de sobra: las clases no exigían demasiado y no me interesaba el tipo de vida del resto de Erasmus.

Todo esto lo sé ahora, pero mientras estaba allí vivía con la sensación de no conocer nada, de estar perdiéndomelo todo (sea lo que sea ese “todo”), de estar fracasando estrepitosamente.

Ahora miro el mapa de Venecia y me doy cuenta de que lo conozco bien, de que tengo un recuerdo para cada rincón. Ahora me siento a analizar lo que es Venecia y puedo aislar decenas de puntos que podría usar para una novela: desde la persistencia de los mosquitos en pleno enero al sonido de metal contra piedra de los carros que salen a abastecer a la ciudad a primera hora de la mañana.

Cuando uno de mis mejores amigos me dijo que iba a pasar una semana a la isla, me pasé toda una tarde recomendándole qué hacer allí. No es lo que haría yo si volviera, sino una recomendación para una primera visita (dejando de lado los lugares típicos, pero no por ello menos imprescindibles). Esto es un resumen de lo que le dije:

 

  • Pasead por la fondamenta di Zattere, por la tarde, al atardecer, y acabad en la Punta de la Dogana.
  • Id al Peggy Gugghenheim pero a verlo solo por fuera y pasead por las calles de alrededor.
  • Por supuesto, entrad a La Salute. Varias veces. A ser posible, quedaos a una misa.
  • Tenéis que ver San Giorgio Maggiore un día con sol, a mediodía.
  • Id al cementerio.
  • Haced, aunque sea una vez, el Gran Canal en vaporetto. Abrigaos y miradlo desde fuera. Mirad cómo hacen y deshacen los nudos para amarrar el barco cada vez que para.
  • Salid un día muy temprano por la mañana para oír como los repartidores suben y bajan las escaleras con sus carritos, atropellando a quien se ponga por delante y soltando cada dos segundos algo así como “atentsióóóóó”.
  • Si tenéis tiempo, visitad el hospital (Ospedale SS Giovanni e Paolo) cuando paséis por allí cerca. A ser posible de noche. Es un lugar tétrico, sobredimensionado, lleno de plantas y mármol sin sentido.
  • Cada sestiere de la ciudad tiene su propio ecosistema. Por ejemplo, Castello es más amplio, de un blanco y rojo más moderno que el resto. Tiene algo que se echa mucho en falta en Venecia cuando no has salido de la isla en meses: verde. Tenéis los Giardini y en la parte final de Castello la iglesia de San Pietro) rodeada de césped. Castello es una zona casi desierta, donde pocos turistas llegan y donde vive la clase “media” de la ciudad, es un barrio menos tradicional que Canareggio.
  • San Polo es un laberinto de campi color tierra roja con un pozo en el centro.
  • Pensad en Lord Byron cruzando a nado el Gran Canal.
  • Pedid spritz una vez, en Campo Santa Margherita. Después pasaos al vino (ombra) y a los cicchetti.
  • Comed en bares. Evitad los restaurantes.
  • Id a Ca’Rezzonico. Mirad la góndola que tienen expuesta. Y salid a ver el Canal. Intentad hacer eso en todos los sitios que podáis. Hasta hace muy poco se entraba a todas las casas por los canales, era la puerta habitual. Todos los palazzi tienen salidas a algún canal. Buscadlas.
  • Id a la librería Acqua Alta e intentad no pasar allí más de tres horas.
  • Llevad botas de agua.

Sitios a los que yo no iría si no tenéis mucho tiempo:

  • Galleria della Accademia.
  • Giudecca.
  • Biennale.
  • Lido.